Quererse también se dice con palabras

El amor propio no es egoísmo; es la base para querer bien a los demás. Quien se trata con respeto aprende a pedirlo, y quien se escucha con paciencia suele tener más paciencia para escuchar a otros. A veces todo empieza con algo tan pequeño como cambiar cómo nos hablamos por dentro.

Esa voz interior que repasa errores, compara y exige más de la cuenta no desaparece de un día para otro. Pero se puede entrenar. Igual que aprendemos a decir algo amable a una amiga que lo está pasando mal, podemos aprender a decírnoslo a nosotros mismos.

Tres frases para empezar el día

Cómo usarlas sin que suenen vacías

Escríbelas en un pósit, en el fondo de pantalla del móvil o en la primera página de una libreta. Léelas en voz alta mientras te preparas el café. Al principio pueden parecer raras, casi forzadas; es normal. Repetidas cada día, acaban sonando a verdad.

Otra idea que funciona: al final del día, apunta una cosa que hiciste bien, por pequeña que sea. Terminar una tarea, decir que no a tiempo, pedir ayuda. Con las semanas, esa lista se convierte en una prueba muy concreta de que mereces el mismo cariño que das.

Y cuando un día salga torcido, recuerda que quererse no es sentirse bien siempre, sino no abandonarse cuando uno se siente mal.

Si te apetece seguir, encontrarás muchas más frases de amor propio en Piropos.io, para leer, guardar o regalar a alguien que lo necesite.